El conde y la pirata

JD Victoria

El 16 de junio se celebra en Dublín, Irlanda, el Bloomsday –el día de Leopold Bloom, personaje principal de Ulises, la emblemática novela de James Joyce–. El texto que sigue a estas líneas es la traducción de tres hojas de Finnegans Wake [1], la última novela del escritor irlandés. Finnegans Wake es la obra más incorrecta, ilegible e intraducible del idioma inglés. La novela no se atiene más que a sus azarosas “reglas”, que pueden cambiar de una oración a otra. Por ejemplo, una construcción hecha de tres o cuatro idiomas que en una línea tiene un sentido, a continuación se subvierte y se niega… en la siguiente línea o en la misma palabra reinterpretada. Un caso paradigmático es que se refiere a Dublín muchas veces, pero casi nunca por su nombre, sino por referencias o nombres antiguos o juegos de palabras regularmente en minúsculas.
En la versión “aligerada” o “descafeinada” que propongo, traiciono un poco el “espíritu lúdico” de la lengua de FW a favor de hacerla más legible. Joyce incurre “a sabiendas” en bastantes incorrecciones gramaticales y faltas de puntuación, con el objetivo de que el lector “respire” el texto a su ritmo. En la traducción me tomo el cuidado de respetar tales “incorrecciones”, con tal de hacerle justicia a la ¿novela?, ¿poema en prosa?, ¿canción de taberna transcrita o compuesta por un ciego dublinés erudito, bastante ebrio y salaz?

Notas.

  1. “Pránganna” se debe a que el personaje representa a la esposa del protagonista, Anna Livia Plurabelle, ya que toda la novela se trata de reproducir interacciones entre seis… o siete u ocho personajes (un padre, una madre, dos hijos gemelos, una hija núbil, una anciana afanadora, un ayudante de taberna viejo, un sacerdote) a través de distintas viñetas o cuadros, donde Uno es Todos y al mismo tiempo Nadie (Finnegan es Dios es Humprey es Cualquiera o mero polvo y una montaña y un salmón y un gigante y un héroe de leyenda y un rey de Irlanda o donde sea y Napoleón y Jesús encarnado y muerto y resucitado y también el diablo y Swift y Parnell y Noé y Jacob y etcétera… sólo en el primer capítulo del Libro I).
  2. La “sobrina poli-tic-a” le brinda características maniáticas al personaje que en el original es descrito sólo como “nieceof-his-in-law”. Aporte mío, congruente con su carácter.
  3. Una explicación del pasaje en lenguaje llano: Hemos penetrado por el oído y/o el trasero de Earwicker que sueña en su cama para evocar el pasaje paródico acerca del rapto que realiza la pirata irlandesa Grace O’Malley (La Reina del Mar) del heredero de Christopher St. Lawrence, otro conde de Howth (hay varios, y el primero aparece en la página inicial de la novela), como escarmiento por su falta de hospitalidad. Así, mientras convivían todavía Adán y Eva con promiscuos demonios en Dublín, Jarl van Hoother habitaba el castillo con sus dos gemelitos (aún bebés), Tristopher y Hilary, representantes de la dualidad masculina y femenina; llega entonces la reina bromista (con mandil) a solicitar posada, orinándose frente al portero-dueño, quien le niega el acceso, respondiéndole con una seña obscena. Ella se venga plagiando al niño (Tristopher) y llevándoselo al sombrío desierto del oeste durante cuarenta años, donde será educado por cuatro sabios y conocerá la religión musulmana. Al retornar éste con la reina a Howth, los hermanos se abrazan entre lágrimas y sostienen relaciones sexuales. Se repite la escena de escarnio mutuo entre los mayores y “su majestad enojada con premeditación dejó un gemelo y tomó una gemela”, huyendo con la cautiva hacia “Tierra de Nadie”; durante los siguientes cuarenta años, Hilary aprendió a hacer bromas con cuatro institutrices, mientras el conde se convertía en un “tristiano”. En la tercera venida de la reina, que lleva con ella a la secuestrada, ya anciana, “el gemelo Tristopher más duro que los árboles y la copia Hilary estaban debajo de la tela de agua del llanto & amándose en el baño, besándose babeando y escupiendo, y sonrojándose arando y besuqueando, como san patricio villano miserable y santa brígida novia ingenua y en su segundo encaprichamiento en su segunda infancia”. Ante una nueva afrenta de la “captora colmilluda”, que se ha unido a la lujuria de los hermanos para formar un “arco iris del triunfo de tres jorobas”, Jarl van Hoother profiere un grito, que se traduce en trueno, y opta por cortarse la mano para no insultarla más.
    Finalmente, todos beben cerveza. “Deste modo la obediencia facultad del ciudadano burgués o plebeyo de escuchar a algunos hombres hace feliz a toda la política de la ciudad”, reproduciendo el sentido del lema en el escudo de armas de Dublín: “Obedientia civium urbis felicitas”.

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Era de una noche, tarde, hace mucho tiempo se ha ido, en una edad de piedra antigua, cuando Adán estaba escarbando en dublín y su madamita revolcando sedimentos & hilando sedas…

Cuando el rey hombre del monte de la noche era cada matón cualquiera y el primer verdadero robador de costilla leal amaba al río que siempre tuvo su propio camino de cualquier forma siempre la tuvo cualquiera colega a sus ojos amorosos también y todos los billys cabrones en arrumacos vivieron solos en amoríos con todas las demás biddys, y Jarl van Hoother Conde de Howth cachondo había quemado su importante cabeza levantada en su faro, imponiéndose las manos frías en sí mismo. Y sus dos gemelitos, primos de nosotros, triste él Tristopher y la alegre colina Hilary que ríen en la tristeza, estuvieron largo rato esperando su copia & su chupete en el parqué aceitoso de sangre coagulada que es la antesala de su hogar real, castillo y en tierras de la casa. Y, por la palabra de dermot, quién viene a alejarlo de su pecado & sacarlo de su posada sólo la suya sobrina-poli-tic-a, la reina pránganna bromista de mandil.

¿Por qué parezco una poseedora de portachícharos?

Y la reina pránganna bromista de mandil tiró de una rosa & hizo su ocurrencia ingeniosa y se hizo de las aguas & la hizo esperar mojada enfrentada al adusto de la puerta. Y ella se encendió e irlanda tierra de fuego estuvo en llamas. Y le habló al adusto de la puerta en su pequeño acento parisino con gran cuidado: Fíjate en ellos los Unos Pálidos una vez, ¿por qué parezco que quiero un pase de portero complacido?, ¿por qué parezco una poseedora de portachícharos? Y así fue como las trifulcas de la faldona comenzaron. Pero el adusto de la puerta respondió con la mano a su gracia en holandés de Nassau nunca visto: ¡Cerrado! ¡Cállate! ¡Mierda! Desta manera su gracia de malicia como Grace O’Malley secuestró de súbito al gemelo Tristopher y hacia el desierto umbrío viejo oeste donde reina ella corrió, corrió & se corrió como lluvia. Y Jarl van Hoother Conde de Howth cachondo se comunicó sin bronca por radio de guerra después de ella con suave zureo en danés: Para sorda ladrona alto regresa a mi oído en mi irlanda para que te oiga. Pero ella le injurió como respuesta: Improbablemente. Y hubo un nuevo aullido de Granuaile como de Bran esa misma noche de sabbatho de ejércitos de ángeles anglos caídos en ángulos en algún lugar en lana en Eria en Eire. Y la reina pránganna bromista de mandil se fue a su paseo de cuarenta años en Vuelta al mundo y lavó las hirientes bendiciones & manchas de los aprietos de amor del gemelo con jabón que mancillaría a gulliver & que espuma burbujas y ella tuvo sus cuatro viejos contrabandistas maestros sabios búhos para enseñarle & sumergirlo en sus trucos & tocarle sus cosquillas y lo convirtió al uno solo inseguro dios alá todo bondad y él llegó a ser un luderano prostituto. Entonces ella comenzó a correr y correrse como lluvia y, por la tumba roja de dermot, ella estaba de vuelta otra vez en lo de Jarl van Hoother Conde de Howth cachondo en un par de veranos semejantes dentro de unos pantalones y el gemelo con ella con su pene frondoso al frente y su delantal, con encaje de noche tarde, en otro momento. Y adónde vino ella sino a la puerta barrera & barra de bar de su bristolidad. Y Jarl von Hoother Conde de Howth cachondo tuvo alivio a sus descalzos talones magullados de labrador & a sus males de bartolomé herido ahogados en su panza bodega de malta, chocando manos tibias consigo mismo y la gemela Hilary & el copia en su primer encaprichamiento en su primera infancia estuvieron bajo la sábana de lágrimas & queridos, luchando y tosiendo, como hermano y hermana que son & él está ahí. Y la reina pránganna bromista pellizcó a un gemelo pálido como rosa blanca y se prendió otra vez y soldados casacas rojas como gallos volaron aleteando & parpadeando desde las crestas de los montes. Y ella hizo de las aguas & se hizo más ingeniosa en parloteo delante del perverso del portillo, diciendo: Fíjate en ellos los Dos gemelos & en Ti dos veces, ¿por qué parezco que me gustaría posar de nana portachícharos & portapaz? Y: ¡Cerrado! ¡Cállate! ¡Mierda! dice el perverso del portillo, respondiendo con la mano a su majestad enojada. Entonces su majestad enojada con premeditación dejó un gemelo y tomó una gemela y todos los caminos lilitputienses de lirio a Tierra de Nadie más que de la Mujer Perdición del Hombre ella corrió, corrió & se corrió como lluvia. Y Jarl von Hoother Conde de Howth cachondo farfulló su queja atosigado por ella con un sonoro torrente en noruego fingalés de fino gaelés: Para muda estúpida para regresa con mi arete a mi condado en irlanda para.

Y hubo de nuevo un viejo aullido salvaje de abuelita Granuaile

Pero la reina pránganna bromista le injurió como respuesta: Me está gustando. Y hubo de nuevo un viejo aullido salvaje de abuelita Granuaile como Gráinne aquella noche lorenza de tiros estrellados en algún lugar en Eria en Eire. Y la reina pránganna bromista se fue a su paseo de cuarenta años en Vuelta al mismo y puñeteó las maldiciones & perforó los cursos al corazón del cruel como cromwell con la uña de una punta de un clavo dentro de la gemela y tuvo ella sus cuatro institutrices de bromas como alondras fársicas para tocarle sus desgarres & lágrimas al conde y ella lo pervirtió & llevó a probar al único cierto incierto alá a la segura y él llegó a ser un tristano como tristán. Así entonces ella empezó a correr & correrse, y en un par de cambios de ropa & de estación, maldita sea ahí, ella estaba de vuelta otra vez en lo de Jarl van Hoother Conde de Howth cachondo y Hilary la colina de los Lawrence con ella bajo su delantal. Y ¿por qué ella se detendría del todo si no por el guardia de su mansión de la otra tarde noche de lindo encaje para la tercera vencida? Y el Conde de Howth cachondo Jarl von Hoother como un huracán tuvo sus apuradas caderas arriba para ir hacia su caseta de centinela de la despensa, rumiando en sus cuatro estómagos como bodegas de barco (¡Deprisa! ¡Atrévete! ¡Oh atrévete! ¡Querida! ¡Oh querida!), y como hormigas el gemelo Tristopher más duro que los árboles y la copia Hilary estaban debajo de la tela de agua del llanto & amándose en el baño, besándose babeando y escupiendo, y sonrojándose arando y besuqueando, como san patricio villano miserable y santa brígida novia ingenua y en su segundo encaprichamiento en su segunda infancia. Y la reina pránganna bromista de mandil cogió a uno de los blancos y se apagó su furia y los valles quedaron titilando gemelamente. Y ella hizo su ocurrencia más ingeniosa & mojada al parlotear al frente de la arcada de triunfo de tres jorobas, preguntando: Fíjate en ellos el trío de nosotros & especialmente en Tristopher tres veces, ¿por qué soy yo quien parece que quiere tres potes de cerveza por favor? Pero de aquella manera fue como las trifulcas terminaron & las faldas acabaron subidas. Por como vienen las bellezas del campo como hijos afeminados del jefe en la batalla con un tridente de rayo & un vistazo de iluminación, Jarl von Hoother Conde de Howth cachondo se nombró Boanerges hijo del trueno él mismo, el viejo terror de las damas & los daneses, salió aplaudiendo & meneando las caderas a brincos  como un minusválido en carrera a través de la arcada abierta a pica de sus tres castillos cerrados en sutton, en animada cachondez con su ancho sombrero pelirrojo de bebedor de ginebra y su cólera cívica & su collar de ciudadano y sobreactuando su afición a alá sin su camisa marrón con dobladillo y fanfarroneando como un toro con sus medias de balbriggan y guantes de sajón y sus pantalones rotos de tío sin plata corredor de apuestas como ragnar lodbrok y su bandolera de sedal de kattegat & su tripa de gato empalmada al aire y sus afamadas botas de goma de combate en la guerra peninsular de pelos como hilos entramados con lanzadera & sus barriles de semen de venidas en sus paños como un rudo & rubicundo protestante anglófilo irlandés enojado con preocupación que grita y se queja en su violenta indignación en su nación violeta e índigo, en todo lo extenso de lo intenso de su bilis de arquero como strongbow con una cuenta por saldar. Y él al trote aplaudió & cortó su obscena mano derecha para su tranquilidad como contratiempo y cagó la orden & dijo como zorzal y su denso parlamento pronunciado como ebrio para ella que se calle & cerrar el negocio, pulcramente. Y el ingenuo embromado tiró el golpe de cierre (¡Perkodhuskurunbarggruauyagokgorlayorgromgremmitghund-hurthrumathunaradidillifaititillibumullunukkunun!) Y todos ellos bebieron cerveza con libertad. Para uno un hombre en su armadura fue siempre un buen partido del destino & una mala partida para cualquiera de las chicas en camiseta & delantal. Y aquella fue la primera paz con cerveza de portería iletrada & pieza de poesía aliterada en todo aquel flamante mundo plano fatuo & sangriento de tierra inundada & fuego apagado a flatos. Con cuánto aprecio el portero masón hizo una dulce apertura a la captora colmilluda como Narval & al capital Noruego. Visto lo anterior estarás como perdido en el mar muerto. Tan lejos hasta aquí verás. Les apuesto una cerveza entre ustedes y yo. La reina pránganna bromista de mandil estaba para conservar su idiotez & retener en su barco de prueba a la copia imbécil como oveja y la gemela estaba para mantener la oleada de paz & el saludo del adiós al paso y van Hoother cachondo de Howth estaba para recibir la chanza & meter el miedo al propiciar el viento & concluir la historia. Deste modo la obediencia facultad del ciudadano burgués o plebeyo de escuchar algunos hombres hace feliz a toda la política de la ciudad. C2

 


JD Victoria (Cuernavaca, Morelos; México. 1969). Poeta y narrador. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, ITESM campus Morelos. Es autor de “La celebración de otoño” (1995), “Tierra junta” (2004), “Boca de la lumbre” (2006) y “Carne de cañón” (2010). Premio Estatal de Literatura Morelos 2002. Becario del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes en 2004 y 2006, con la tutoría de Francisco Hernández y Aline Pettersson, respectivamente. http://esteladefinnegan.blogspot.com/

 


Referencias:

[1] Joyce, James. Finnegans Wake. 1939, Londres, Faber and Faber; pags. 21-23.

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