Problematizar los contenidos y la tecnología digital

¿Por qué muchos de los contenidos disciplinarios no resultan atractivos para los alumnos?

Luz Manuel Santos Trigo / Cinvestav

 

¿Por qué no existen escenarios flexibles de enseñanza? 

Es común que los estudiantes pregunten a sus profesores: ¿para qué nos sirve estudiar las operaciones con polinomios; memorizar las fórmulas para derivar funciones en matemáticas; repetir las capitales de los países en geografía o los nombres de los presidentes en la clase de historia? ¿Por qué no existen escenarios flexibles de enseñanza donde se permita consultar información en línea y trabajar con materiales digitales que incorporan explicaciones de conceptos, ejemplos y exámenes? Existe la percepción de que los jóvenes de hoy se resisten a repetir rutinas escolares que juzgan sin sentido y no capturan su interés en el camino de aprender conocimiento disciplinario. Los desarrollos tecnológicos actuales, que son asimilados rápidamente por los jóvenes, están generando tensiones entre las formas existentes de promover y guiar la educación y los intereses de los estudiantes.

Los estudiantes pocas veces se cuestionan sobre el significado de los conceptos.

En la educación convencional se le da mucha importancia a la tarea de presentar y agotar una lista extensa de contenidos. Así, el maestro, ante la presión y compromiso por cubrir el material del curso, enfatiza más las actividades procedimentales o algorítmicas y dedica poco tiempo a que el estudiante desarrolle una comprensión conceptual robusta de los temas. Se promueve más y valora que el estudiante sea eficiente y responda series de preguntas que aparecen en exámenes y pruebas internacionales estandarizadas. Como consecuencia, los estudiantes tienden a pensar que el estudio de las disciplinas involucra la aplicación de fórmulas o procedimientos en matemáticas o la memorización de fechas y nombres en historia y pocas veces se cuestionan sobre el significado de los conceptos, o sobre el contexto o las causas alrededor de un evento histórico.

¿Por qué muchos de los contenidos disciplinarios no resultan atractivos para los alumnos?

Se observa también que la experiencia y destreza que desarrollan en el uso de tecnologías digitales (como un teléfono inteligente, tableta o computadora) les permite interactuar de manera eficiente con otros, seleccionar y disponer de la música que les agrada, registrar sus vivencias y de otros a través de fotos, consultar, intercambiar y producir información en línea, etc. Es decir, el tiempo invertido en el aprendizaje y apropiación de las herramientas les genera conocimiento y estrategias que activan en la resolución de sus propios problemas. Así, lo que aprenden sobre el uso de las herramientas los conduce de manera puntual y eficiente a resolver alguna problemática o situación específica. ¿Por qué muchos de los contenidos disciplinarios que se estudian en ambientes formales no resultan atractivos para los alumnos? ¿Por qué la disciplina, dedicación y perseverancia que muestran los jóvenes al desarrollar un expertise en el uso de tecnologías digitales no se mantiene en el estudio de conceptos y resolución de problemas disciplinarios?

Cork, Ireland

En el camino para transformar un artefacto tecnológico en una herramienta de resolución de problemas, el joven se involucra en distintas actividades (preguntar a otros directamente o usar foros para resolver dudas, consultar videos, o por ensayo y error, etc.) y varias de estas actividades y estrategias son las mismas que los maestros o expertos muestran en el estudio de las disciplinas. ¿Cómo conectar y explotar esas estrategias que muestra en el desarrollo de sus actividades con el estudio o la construcción de conocimiento disciplinario?

Problematizar significa formular preguntas.

El concepto o la idea de que el estudiante debe inicialmente problematizar los contenidos disciplinarios puede ser el punto de partida para que desarrolle su interés y conecte y extienda sus ideas en el estudio de las disciplinas. Problematizar significa formular preguntas y conceptualizar el estudio de las disciplinas como un conjunto de dilemas o problemas donde los contenidos disciplinarios son el vehículo para responderlas. ¿Por qué? ¿Qué? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Cómo?, etc., son interrogaciones que aparecen en el comportamiento de los niños y éstas después se transforman en formas de construir conocimiento disciplinario y tecnológico.

¿Planteaste alguna buena pregunta hoy?

En el proceso de cuestionar, los estudiantes plantean preguntas, desarrollan un lenguaje para expresarlas que los lleva la comprensión del contenido y también a pensar en forma más crítica y creativa acerca del tema. En este contexto, el estudiante debe tener la oportunidad de problematizar lo que aprende. Es decir, la formulación de preguntas y la búsqueda de caminos para responderlas debe ser el marco para que los estudiantes desarrollen un aprendizaje profundo y amplio de contenidos fundamentales. Isidor Rabi, quién obtuvo el premio Nobel en física en 1944, cuenta que su madre en lugar de preguntarle qué aprendiste hoy, le preguntaba: ¿planteaste alguna buena pregunta hoy? C2

 

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Miembro del Sistema Nacional de Investigadores, nivel 3. Investigador en

Le interesa analizar el uso de tecnologías digitales en la resolución de problemas matemáticos y promueve la discusión y divulgación de desarrollos de la ciencia y tecnología.

4 Comentarios
  1. Excelente visión en la búsqueda de herramientas y estrategias para mejorar el quehacer docente.
    Entusiasmada y con muy buenas expectativas para el curso.
    ¡¡Excelente día para todos!!

  2. quizas, los escenarios que tenga cada cada maestro o profesor, sea diferente, sin embargo plantear el usar la tecnología para promover el conocimiento y apropiarse de los conceptos,y pensar que con esto el estudiante va a estar a la espectativa y motivado por un tema presentado por este medio, estamos en una linea incorrecta. En mi caso me ha funcionado, trasladarme al nivel del estudiante,por lo cual he recibido muchas criticas. Si tratamos de que el alumno descubra y aprenda a aprender, debemos de pensar como el estudiante.Si le presentamos un tema al estudiante realizado y pensado como adulto, quizás, tengamos dos, tres o cuatro soluciones diferentes pero, pensadas como adulto, el estudiante lo razona de diferente manera de acuerdo a sus conocimientos previos y no como los profesores pensamos que deben aprenderlo,aunque se lo presentemos de manera tradicional o constructivista. Es cierto que el tiempo necesario para que esto se lleve a cabo es mayor, los fracasos y las caídas en muchas ocasiones desaniman, pero si no hacemos algo diferente, no vamos a tener resultados diferentes. La tecnología ayuda siempre y cuando los profesores, manejen las diferentes paqueterias de la tecnología y programas, ya que algunos estudiantes son muy hábiles por lo rápido que han aprendido.

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