Sobre el equilibrio entre la reflexión individual y el funcionamiento colectivo

Manuel Santos – msantos@cinvestav.mx

 

La socialización, el intercambio de información, la colaboración y el contacto permanente entre individuos son actividades que se incrementan con el uso de las tecnologías digitales.

Al estar conectado, uno constantemente escucha la notificación instantánea del arribo de un correo electrónico, un texto, un aviso o la llegada de las noticias del momento. Además, compañías importantes en el mundo vinculan el desarrollo de la creatividad de su personal con la interacción grupal y promueven que los trabajadores compartan espacios en lugar de ocupar cubículos privados. Los niños en las escuelas trabajan en grupos pequeños y en general se mantienen comunicados después de las actividades escolares vía la tecnología digital.

¿Dónde se ubica la reflexión individual?

Ante toda esa marcada interacción, surge una interrogante: ¿Dónde se ubica la reflexión individual o cuánto tiempo un individuo le debe dedicar a estar solo o desconectado para identificar y activar ese conocimiento personal que lo lleve a analizar y contrastar la información o conocimiento que se genera en la colectividad? Es evidente que la reflexión y el trabajo individual resulta necesario en el proceso de comprender conocimiento disciplinar de manera profunda y en la aplicación de ese conocimiento en la resolución de problemas. El paradigma escolar prevalente enfatiza el desarrollo individual y generalmente evalúa lo que muestra el estudiante al trabajar o resolver preguntas en un tiempo determinado. ¿Cómo conciliar el trabajo individual y las tareas colectivas?

Estar solo ayuda a establecer un diálogo con uno mismo.

Una posible ruta de equilibrio entre el trabajo individual y la participación colectiva es el reconocimiento de que estar solo ayuda a establecer un diálogo con uno mismo y esta práctica le permite al individuo conocer su potencial y limitaciones cognitivas y aspectos afectivos. Este conocimiento es esencial en la tarea de aprender y extender las ideas personales. Dick Lesh afirma que la reflexión personal ayuda al individuo en la construcción de modelos para resolver problemas [1], y esos modelos iniciales entran en un proceso de refinamiento y se robustecen al exponerlos y discutirlos dentro de una comunidad que valore la crítica y la discusión colectiva entre pares y expertos. Como resultado, el individuo analiza, incorpora, procesa y extiende ese conocimiento personal. Es decir, un estudiante o individuo debe valorar y practicar la introspección como medio para conocerse a sí mismo y desarrollar habilidades que le permitan expresar sus ideas, escuchar a los demás y trabajar en grupo.

En el estudio de las matemáticas, un estudiante, con tecnología digital, puede representar objetos o situaciones matemáticas en forma dinámica y mover elementos en la representación que los lleve a formular conjeturas o relaciones. Esas conjeturas individuales se pueden compartir en un muro digital que permita a la comunidad conocer, retroalimentar o cuestionar las ideas de los demás. Así, el estudiante participa activamente en el proceso de presentación y validación de las relaciones y constantemente refina y extiende sus contribuciones individuales. C2

 

[1] http://www.uwyo.edu/wisdome/_files/documents/lesh.pdf

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