El símbolo del arsénico es As. Tiene un número atómico de 33 y una masa atómica de 74.92, con valencias +3, -3 y +5. Se encuentra en el grupo 15, periodo 4 bloque p de la Tabla Periódica. Es un elemento sólido color gris metálico con una estructura cristalina romboédrica. Se le considera un metaloide porque tiene propiedades intermedias entre los metales de transición y los no metales. Su nombre proviene de la palabra persa zarnikh, que significa amarillo u oro. Traducido al griego como arsenikos y de ahí al latín como arsenicum. También se le conocía como oropimente de la raíz latina auri pigmentum.

Es el quincuagésimo segundo elemento más abundante de la corteza terrestre y se encuentra principalmente en forma de sulfuro, presente en diversos minerales ricos en cobre, plomo o hierro. A San Alberto Magno, monje dominico del siglo XIII, se le atribuye ser el primero en obtener arsénico puro. En la Edad de Bronce el arsénico se fundía con otros metales para incrementar la dureza de éstos. Los griegos conocían de los efectos tóxicos del oropimente (As2S3) y según Aristóteles se utilizaba para teñir el pelo y matar los piojos. Hipócrates lo recomendaba para curar las úlceras. Los árabes utilizaron el rejalgar (AsS), nombre de raíz árabe que significa polvo de mina, para fumigar y fue base del pigmento rojo que decora las paredes de las necrópolis tebanas. En la Europa Medieval, el oropimente fue usado por los alquimistas en su búsqueda de la obtención de oro.

Los griegos conocían de los efectos tóxicos del oropimente (As2S3) y según Aristóteles se utilizaba para teñir el pelo y matar los piojos.

 

Posiblemente el mayor uso que se le ha dado a los compuestos arsenicales es como veneno, principalmente el arsénico blanco o trióxido de arsénico As2O3, ya que en su forma pura es mucho menos tóxico debido a su baja absorción. Se cree que antes de quitarse la vida, Cleopatra probó en sus esclavos la eficacia de varios venenos, buscando el método menos doloroso. Por supuesto que descartó al arsénico ya que produce nauseas, vómito y cólicos, además de que la muerte no es inmediata.

El arsénico fue uno de los venenos que más se utilizó en las intrigas de las dinastías del Renacimiento Italiano. La Cantarella, una mezcla de vísceras de cerdo y arsénico, fue el favorito de la familia Borgia. La ventaja del arsénico sobre otros venenos es que no tiene sabor y los síntomas que provoca son similares a los del cólera y la disentería. En la corte francesa del siglo XVII el uso del arsénico también fue muy popular para solucionar las diferencias.

El arsénico fue uno de los venenos que más se utilizó en las intrigas de las dinastías del Renacimiento Italiano.

Durante la Revolución Industrial se incrementó la demanda de metales como el hierro y el plomo, frecuentemente contaminados con arsénico. Cuando éstos se horneaban durante su proceso de obtención y purificación, el arsénico reaccionaba con el oxígeno formándose el As2O3, el cual se condensa en un polvo blanco bloqueando la chimenea del horno. Este subproducto no era desechado, se vendía como veneno para ratas, cucarachas y otras plagas hogareñas. Lo anterior resultó en una caída importante en los precios del arsénico junto con un incremento en envenenamientos, muchos de ellos intencionales. Dado que los síntomas por intoxicación con arsénico se confunden con los provocados por algunas enfermedades, y a que no existía un método de detección, muchos asesinatos pasaron desapercibidos o no pudieron comprobarse. En 1832 James Marsh diseñó un método en el que hacía reaccionar hidrógeno, generado por la combinación de zinc con ácido, con alguna muestra biológica de la víctima. Si contenía arsénico, éste reaccionaba formándose un gas, la arsina (AsH3), el cual es inflamable y por lo tanto detectable. Actualmente, uno de los métodos que más se emplea para detectar al arsénico es la espectrofotometría por absorción atómica.

El arsénico fue la elección de Madame Bovary para terminar con su vida.

El arsénico también era el arma favorita de diversos escritores de novelas policiacas, destacando las de Agatha Christie. También está presente en las novelas de George Simenon y fue la elección de Madame Bovary para terminar con su vida.

Los compuestos de arsénico más nocivos son los inorgánicos. La toxicidad de los compuestos arsenicales se debe a su fácil absorción y a que altera varios procesos bioquímicos. Los arsenatos (AsO43-) son químicamente muy similares a los fosfatos (PO43-) y la célula no distingue entre ellos. Los fosfatos son esenciales para la célula, forman el esqueleto del ADN y constituyen al adenosil trifosfato (ATP), fundamental en la transferencia y almacenamiento de la energía. Los arsenitos como el trióxido de arsénico, se unen fácilmente al azufre, el cual se encuentra en varios aminoácidos que conforman a las proteínas. Esta interacción, particularmente con los grupos sulfidrilos, modifica la estructura de las proteínas y por lo tanto sus funciones.

En el siglo XVIII se redescubrió el uso del arsénico como pigmento: el oripimento, de un amarillo intenso, el rejalgar, rojo rubí y el verde Sheele (CuHAsO3) eran más baratos y fáciles de producir que los pigmentos vegetales. Se utilizaron para teñir casi todo, desde ropa y juguetes hasta dulces y pasteles. Su uso para teñir papel tapiz fue muy popular debido a que, como bono, mataba a los ácaros, aunque también afectaba a las personas que habitaban dichos aposentos. En 1893 Bartolomé Gosio descubrió que el Penicillium brevicaule, que crece en la humedad de las paredes, utiliza el arsénico para producir el As(CH3)3, también conocido como el gas de Gosio. Se especula que el arsénico encontrado en el cabello de Napoleón Bonaparte provenía del papel tapiz de su habitación; dado que Santa Helena es una isla con un clima cálido y húmedo; es probable que Napoleón hubiera estado expuesto al gas de Gosio. Es difícil saber si ésta fue la causa de su muerte, pero seguramente dañó su salud.

El arsénico, sin importar la época, se ha empleado como medicamento.

A principios del siglo XX Paul Ehrlich, médico alemán, desarrolló el Salvarsan (arsénico que salva) también conocido como la “bala mágica” para el tratamiento de la sífilis.

El arsénico, sin importar la época, se ha empleado como medicamento. En el siglo XIX el tónico de Fowler, cuyo principal ingrediente era el arsenito de potasio (K3AsO3), se prescribía para varios tipos de enfermedades como la malaria o el asma. Charles Darwin lo tomó por varios años para controlar el temblor de sus manos. Tal vez su delicada salud se debiera, entre otras cosas, al consumo de K3AsO3. A principios del siglo XX Paul Ehrlich, médico alemán, desarrolló el Salvarsan (arsénico que salva) también conocido como la “bala mágica” para el tratamiento de la sífilis. Años después recibió el Premio Nobel por desarrollar la ciencia de la quimioterapia. Actualmente, el As2O3 se utiliza para tratar la leucemia promielocítica aguda ya que promueve la generación de radicales libres e induce la apoptosis selectiva de las células leucémicas.

El uso del arsénico como medicina complicó enormemente los casos de asesinato mediante el uso de este metaloide, ya que en numerosas ocasiones se argumentó que el arsénico que se identificó en los cuerpos de las víctimas provenía de algún medicamento con base en arsénico. Otro argumento muy común fue la Defensa Estiria. Estiria fue un ducado que se encontraba en la frontera entre Austria y Eslovenia. Los pobladores de dicha región comían trióxido de arsénico debido a que creían que les daba una mayor capacidad respiratoria durante el esfuerzo físico, mejillas chapeadas y una piel más blanca. Esta práctica popularizó en Europa el uso del As2O3 para mejorar la apariencia y el estado de salud. Los comedores de arsénico también contribuyeron a la leyenda de los vampiros, ya que algunos de sus cadáveres se preservaron en excelente estado por varios años, probablemente debido a la actividad microbicida del compuesto arsenical. Tal vez si Cleopatra hubiera conocido este efecto se hubiera decantado por el arsénico, a pesar del dolor, para así conservar su mítica belleza y poder presumirla en el Duat. Por cierto, el arsénico no provoca la muerte de todas las bacterias. El lago Mono, localizado en California, contiene elevados niveles de arsénico. En estas aguas habita una bacteria de la familia Halomonadaceae, la cual sustituye al fósforo por arsénico, al punto de incorporar este elemento a su ADN y continuar con su ciclo de vida.

Actualmente, millones de personas que habitan a lo largo de río Ganges se encuentran expuestas al arsénico de manera crónica.

 

El arsénico no provoca la muerte solamente por exposiciones agudas. Exposiciones crónicas pueden resultar en la falla de múltiples órganos, así como en cáncer de piel, pulmón e hígado. Actualmente, millones de personas que habitan a lo largo de río Ganges se encuentran expuestas al arsénico de manera crónica. La razón de ello es que el agua de miles de pozos, construidos para evitar el consumo del agua contaminada del río Ganges, tiene concentraciones elevadas de arsénico. Disminuyó la incidencia del cólera pero a la vez aumentó el riesgo a padecer enfermedades.

Actualmente, se utiliza para la fabricación del vidrio para eliminar el color verde causado por impurezas y para la fabricación de semiconductores como el arseniuro de galio. C2

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Cinvestav

Jefe del Departamento de Biología Celular del Cinvestav, el objetivo general de sus investigaciones es el estudio del factor de transcripción AhR en la regulación del sistema ubiquitina-proteosoma (SUP). Su laboratorio hace uso de análisis bioquímicos, farmacológicos, biológicos celulares y moleculares, así como el uso de ratones modificados genéticamente y de cultivos celulares.

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