La publicación original se encuentra en ‘C&EN En Español’.
Micrografía del cultivo celular E006AA-hT, clasificado erróneamente. Imagen de ATCC

 

Las líneas celulares son una de las herramientas más poderosas que los investigadores pueden usar para estudiar diferentes tipos de cáncer. Estas células les permiten investigar los mecanismos moleculares del cáncer: cómo comienza y se propaga y qué moléculas lo alimentan o lo suprimen. Los biólogos crean estas líneas celulares al buscar entre las células cancerosas donadas por pacientes células que puedan inmortalizarse: se puedan cultivar una y otra vez en placas de Petri y en ratones.

Mientras que la línea celular más famosa, HeLa, vino de una paciente afroamericana, Henrietta Lacks, la mayoría de las líneas celulares de cáncer provienen de pacientes con ascendencia europea. Sin embargo, los investigadores han ido observando diferencias en la forma en que ciertos tipos de cáncer se comportan a nivel biológico en diferentes grupos étnicos, destacando la necesidad de líneas celulares étnicamente diversas para investigar las bases moleculares de estas diferencias.

En el pasado, los científicos asignaban una etnicidad a las líneas celulares a través de la observación de un médico o de la autoevaluación del paciente. Ahora, un equipo de investigadores multiinstitucional ha analizado la ascendencia genética de 15 líneas celulares de cáncer de próstata, mama y cérvix, y encontró que varias líneas etiquetadas como mixtas o negras/afroamericanas habían sido clasificadas erróneamente (Cancer Epidemiol., Biomarkers Prev. 2019 , DOI: 10.1158/1055-9965.EPI-18-1132). Los autores afirman que los resultados deberían motivar a los científicos a confirmar la identidad de las líneas celulares que utilizan en sus experimentos.

El equipo, liderado por Rick A. Kittles del City of Hope National Medical Center (California, EEUU) y K. Sean Kimbro de la Universidad Central de Carolina del Norte (EEUU), utilizó un conjunto de 105 biomarcadores de ascendencia genética—secuencias de bases de ADN con diferencias específicas que se encuentran comúnmente en personas de una determinada ascendencia—para determinar el porcentaje de cada línea celular de ascendencia de África occidental, nativa americana y europea. El equipo informa que las células HeLa contienen un 66% de ascendencia de África occidental, algo ligeramente más bajo que el promedio de alrededor del 80% de ascendencia de África occidental para los afroamericanos nacidos en Estados Unidos. Los científicos también encontraron que una línea celular de cáncer de próstata llamada 22Rv1 tenía un 99% de ascendencia europea, aunque previamente se había determinado que tenía una ascendencia mixta utilizando una pequeña colección de biomarcadores. (Prostate 2017, DOI: 10.1002/pros.23437)

El principal error en la clasificación se produjo en una línea celular de cáncer de próstata llamada E006AA-hT, catalogada y vendida como afroamericana, aunque en realidad tiene un 91% de ascendencia europea.

Según los datos de la agencia federal estadounidense Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (EEUU), el cáncer de próstata afecta de manera desproporcionada a los hombres negros, cuya tasa de mortalidad es el doble que la de los hombres blancos. Además, el cáncer de próstata suele asociarse con una mayor inflamación y agresividad en afroamericanos que en hombres de ascendencia europea, lo que puede sugerir una diferencia biológica. Sin embargo, sólo dos de la docena de líneas celulares de próstata comercialmente disponibles, se venden como afroamericanas. El resto se vende como líneas de ascendencia europea.

Varios oncólogos comentaron a C&EN que dejarán de usar E006AA-hT como una línea celular afroamericana. Pero algunos de ellos señalaron que esas células podrían seguir siendo útiles como líneas celulares generales de cáncer de próstata.

Nishadi Rajapakse, bióloga y director de programas en el Instituto Nacional de Salud de las Minorías y Disparidades de Salud (EEUU), dice que la agencia, debido a que parte de su misión es reducir las disparidades de salud, ha financiado esfuerzos para mejorar la diversidad y la representación de grupos subrepresentados en la investigación biomédica. Finalmente, añade que estudios como éste son importantes porque alientan a los investigadores a verificar la ascendencia de sus líneas celulares.


Traducido al español por Greco González Miera para C&EN. La versión original (en inglés) de este artículo está disponible aquí.

“Este artículo se reproduce con el permiso de Chemical & Engineering News (© American Chemical Society). El artículo se publicó por primera vez el 7 de marzo del 2019 en el Volúmen 97, Número 10.”

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