Kant sostiene que la Ilustración es la etapa madura del hombre, en la que piensa por sí mismo. Es interesante comparar la evolución de la humanidad con las diferentes etapas de la vida del ser humano.

Podría entenderse entonces, desde mi punto de vista, que la Edad Media fue el momento del gateo y, como toda infancia, tuvo su propio descubrimiento del mundo; el Renacimiento fue el juego, el tomar inconscientemente las cosas (palabras, objetos, ideas) para recrearlas; y, en la Ilustración, ese juego se volvió consciente: el arte se volvió un goce con intencionalidad. El descubrimiento del mundo, por medio de la razón y la ciencia, es un trabajo de profundidad que no se conforma con el “porqué” que contestan los padres (los dos tipos de padres).

Estos hombres, más maduros, llegan a la conclusión de que el ser humano se da cuenta de que puede construir la realidad pues existe por y para ellos, pero la autonomía de manipularla para un perfeccionamiento moral  la impedía la opacidad de la Iglesia. Los ilustrados, los enciclopedistas, como buenos rebeldes apóstoles de la “edad”, buscaron un desarrollo de pensamiento no religioso, lejos del dogma de esa institución con seguidores fanáticamente intolerantes. En fin, quieren decidir por sí mismos, apartar el control de la Iglesia de sus conciencias, salir de sus casas vestidos a la última moda francesa para luego reunirse con otros filósofos para cuestionar los motivos del hombre y la vida, hacer un juicio crítico, o para ir a la casa de un pintor retratando a una mujer deseable hasta el descaro; salían a saber algo más. Otros, igual o más apasionados, salían a las calles gestando con sus manifiestos más de una revolución

Habremos alcanzado la sabiduría propia de una sociedad heredera de los conocimientos generados por ellos?

“¡Vaya rebeldía!”, muchos habrán pensado. Pero, ¿qué pensarían ahora los propios Voltaire, Kant, Rosseau, Diderot o Descartes de nuestra época actual? ¿Habremos alcanzado la sabiduría propia de una sociedad heredera de los conocimientos generados por ellos, o correspondiente al crecimiento supuestamente inherente de nuestra especie? O, quizá, como todas las ilusiones jóvenes, se toparon con una realidad independiente que se anuncia cuando la voluntad y fuerza revolucionaria de sus espíritus se debilita con el paso de los años. Coincidencia o realidad, continuamos la lucha por la libertad de pensamiento y la autonomía. C2

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